NOTAS SOBRE: ESCULTURA CONTEMPORÁNEA

ERWIN WURM

¿CÓMO (A)PARECEN LAS ESCULTURAS?


INTRODUCCIÓN

Qué es el humor sino una forma de analizar un evento. De allí, el “sentido del humor” tiene que ver con: hacia dónde se dirige aquello que le da sentido a mi comprensión de aquello que, naturalmente, me parece gracioso. Lejos de proponer, en todo caso, una visión sobre qué es el humor y cómo se comprende -si es que pudiera hacerse un análisis sobre eso-, las notas sobre las cuales reflexiono aquí, tienen por objetivo comprender cómo (a)parecen las esculturas cuando los eventos son posibles de ser analizados desde la perspectiva del humor.

Erwin Wurm (1954) es un escultor y fotógrafo austríaco que vive y trabaja en Viena. Estudió en la Academia de Artes Aplicadas de Viena y en la Academia de Bellas Artes de Viena en los ochenta. Es conocido por manejar un enfoque que va de lo humorístico al formalismo.

En este sentido, principalmente se le conoce por el nivel de humor en sus obras.

«Si te acercas a las cosas con un sentido del humor, la gente inmediatamente va a asumir que no lo estás a tomando en serio. Pero creo que las verdades acerca de la sociedad y de la existencia humana pueden ser abordadas de diferentes maneras. No siempre tienes que ser serio. El sarcasmo y el humor pueden ayudar a ver las cosas de una manera más ligera«

Las obras de Wurm forman parte de colecciones de prestigio en todo el mundo, incluyendo el Guggenheim, la Peggy Guggenheim Collection, The Walker Art Center, el Museo Ludwig, el Museo de Arte de St. Gallen, el Musée d’Art Contemporain de Lyon, y el Centro Pompidou.


ESCULTURAS DE UN MINUTO

Quizá vimos el videoclip de Can’t Stop de los Red Hot Chilli Peppers, pero al menos yo, jamás había reparado en la propuesta artística que se ejecuta en el video por parte de los performers que constituyen las esculturas de un minuto interpretadas directamente de la obra de Wurm.

Las esculturas de un minuto son una serie de obras que ha venido desarrollando Wurm desde los ochenta. Consisten en instrucciones dadas por el autor para que una persona, en interacción con algún objeto dispuesto para tales efectos, despliegue físicamente una posición fija por un minuto.

Instrucciones para la ejecución de la escultura, y fotografía de la escultura Cabeza de Hielo, 2003

Qué ridículo, qué divertido o cuál es la gracia, son las aproximaciones que se pueden dar a simple vista cuando se visita la obra de Wurm, y precisamente allí es donde recae la lógica del humor en su trabajo. El humor está puesto en igual medida, tanto en lo ridículo que es para alguien ejecutar la obra, como en la forma en que los espectadores las reciben. Respecto de los espectadores, sin embargo, la discusión implica un mayor nivel de complejidad. La apreciación de lo absurdo de la obra, según Wurm, no puede anular la importancia del mensaje que subyace al acto que se encuentra ejecutando la persona que lo practica.

En este sentido, Wurm plantea la pregunta sobre qué tanto soslayamos la dignidad de una persona cuando, por un minuto, decide posicionarse como un objeto de análisis planteado desde lo humorístico.

«Las esculturas de un minuto son un gran reflejo de cómo interactuamos con el mundo del arte, pero también con nuestro ambiente en general

Organización del amor, 2007

De este modo, para poder entender qué son las esculturas de un minuto, debemos hacer presente dos elementos formales que se conjugan en su constitución. Lo primero, que son propiamente esculturas; lo segundo, que tienen una duración temporal.


SON ESCULTURAS

El Idiota I El idiota II

Aquí cabe la pregunta, válidamente cuestionable, sobre cómo es posible que sean esculturas. Para algunos, no se conjugarían los elementos necesarios para configurarla como tal; para otros, lo más lógico pareciera ser considerarlas como performances, sketches, happenings, o algo de ese estilo.

Sin embargo, debiesen ser catalogadas como esculturas, precisamente, porque ese esa es la categoría que su autor les ha dado. Y no por nada, es decir, lo más probable es que Wurm haya tenido en consideración esta pregunta antes de decidir catalogarlas como tales, considerando que, perfectamente pudo haberlas denominado de otra forma, o de ninguna.

Así entonces, al considerarlas esculturas, Wurm nos obliga a preguntarnos: qué es una escultura y qué se entiende por tal. Qué la constituye y cómo se emplaza en el mundo real. En este sentido, Rosalind Kraus ha manifestado postulaciones interesantes, las que igualmente ha desarrollado José Luis Brea, a propósito de la expansión de la idea de escultura, que tuvo un nuevo boom desde la segunda mitad del siglo XX y que consideran que la práctica escultórica se extiende más allá del campo en que tradicionalmente se ha puesto, para lo cual conjugan elementos que permiten, por ejemplo, explicar por qué una práctica performatica como las acciones de artistas del Land Art, pueden devenir en prácticas escultóricas.

Robert Smithson, Espiral Jetty, 1970

TIENEN UNA DURACIÓN TEMPORAL

Embarcación de tontos (esperanza, destino, aceptación y alivio). Bienal de Venecia, 2017
Ejecutada por el público asistente

Un elemento que Wurm destaca de sus esculturas, es que estas lo son en tanto están “activadas”. Dicha activación no solo se da porque se deben ejecutar por una persona para que existan como tales; sino también, porque el propio Wurm nos pide que lo hagamos, indicándonos las instrucciones para poder activarlas.

De ello, es posible colegir dos cosas: lo primero, es que las esculturas de Wurm “no son” en la medida en que no se ejecuten; y lo segundo, es que si sólo existen mientras se ejecutan, cuando una persona deje de ejecutarlas, éstas se extinguirán.

En este sentido, la obra de Wurm plantea un interesante punto respecto de una de las -nuevas- características que él le atribuye a la escultura, como forma de representación artística, en el mundo del arte: su carácter efímero. Lo es porque, incluso antes de que exista la obra sabemos que ésta se va a extinguir. Es decir, de una cosa tenemos certeza, con la escultura de Wurm: sólo tendrá vida por un minuto.

Sin perjuicio de ese análisis, igualmente resulta interesante tenerlo en consideración con otra lectura respecto de la obra de Wurm, que se vincula con la forma en que ésta se registra y comercializa. Wurm, dentro de las disciplinas artísticas que ha desarrollado en su carrera, es conocido por sus fotografías de las esculturas de un minuto, lo que, por supuesto, otorga una nueva capa de lectura a su obra, en tanto con ello pone en diálogo las ideas propias del desarrollo histórico de la fotografía en la historia del arte: la lógica de la permanencia versus la captura de un instante.


CONCLUSIÓN

Wurm nos ofrece con humor, e incluso, con cierto grado de inocencia, una invitación a reflexionar la escultura desde lo formal y lo intelectual, desde su constitución y su percepción.

En este sentido, y variando las líneas de estudio que pueden emanar de esta obra, también es posible encontrar discusiones sobre la autenticidad de la obra y su la posibilidad de su reproducción, en tanto el propio artista nos da las instrucciones para poder imitarla / replicarla; o las ideas interesantes que se pueden derivar de la forma en que estas se documentan y cómo dicha materialización puede ser concebida como una obra de arte en sí (de hecho, comercialmente, eso es lo que se vende como una “obra de Wurm”); o el hecho de que su existencia dependa enteramente del espectador.

Sin Título (Basura), 2004